Por: Mónica Herrera
El siguiente panel, centró la discusión en uno de los temas más relevantes para el futuro de la región: la necesidad de actualizar los instrumentos de planeación urbana para acompañar el crecimiento económico e industrial que experimenta Baja California.
Daniela Pineda, de Banco Base; Carlos Jaramillo, de VIA Capital; Xavier Ibarra, de Grupo Easyhaus; Cristina Hermosillo, de Grupo Hermosillo; y Guillermo Almazo, de Inmobiliare Connect, coincidieron en que la competitividad de la entidad no dependerá únicamente de su ubicación estratégica o de su capacidad para atraer inversión, sino también de la existencia de reglas claras que permitan un desarrollo ordenado, sostenible y acorde con las nuevas dinámicas del mercado.
Durante su intervención, Carlos Jaramillo, señaló que uno de los principales desafíos que enfrenta Tijuana es la actualización de los marcos normativos que regulan el desarrollo urbano. Explicó que durante años la ciudad operó bajo instrumentos de planeación que ya no respondían a la realidad actual, lo que limitaba la capacidad para planear nuevos corredores de crecimiento y atender fenómenos como la densificación urbana. En este sentido, destacó la importancia de la nueva Carta Urbana y de las reformas a la Ley de Desarrollo Urbano del estado, herramientas que buscan sentar las bases para una expansión más ordenada y eficiente.
Cristina Hermosillo, mencionó que Baja California ha demostrado tener la capacidad para atraer empresas de clase mundial y desarrollar la infraestructura necesaria para atenderlas. Sin embargo, advirtió que el crecimiento económico debe estar acompañado por una evolución institucional equivalente. La directiva señaló que la velocidad con la que avanzan industrias relacionadas con tecnología, innovación e inteligencia artificial exige procesos regulatorios más ágiles y actualizados, por lo que resulta indispensable fortalecer el marco legal y administrativo que da soporte al desarrollo de la región.

Uno de los anuncios más relevantes abordados durante la conversación fue la próxima actualización de diversos instrumentos normativos que impactarán directamente el desarrollo inmobiliario e industrial. Xavier Ibarra, explicó que actualmente se trabaja en la modernización de la Ley de Desarrollo Urbano y de la Ley de Condominios, iniciativas que incorporan nuevas figuras jurídicas y mecanismos que permitirán una mayor flexibilidad para el desarrollo de proyectos. Entre ellas destacó la posibilidad de establecer regímenes de condominios industriales en tierra, una modalidad que facilitará nuevas formas de inversión y ocupación de espacios productivos.
Los panelistas también abordaron el impacto que tendrá la nueva planeación territorial en el crecimiento de la ciudad. Carlos Jaramillo destacó que la actualización de la Carta Urbana contempla una ampliación significativa de las áreas urbanizables de Tijuana, pasando de aproximadamente 6,400 hectáreas a cerca de 13,500 hectáreas. Sin embargo, puntualizó que el reto ya no consiste únicamente en expandir la ciudad, sino en garantizar que dicho crecimiento ocurra de manera ordenada, con infraestructura adecuada y bajo criterios que favorezcan la calidad de vida y la competitividad económica.
Asimismo, se destacó la incorporación de nuevas herramientas para flexibilizar los usos de suelo y responder de manera más eficiente a las necesidades del mercado. Los especialistas señalaron que la creación de zonas de transición urbana permitirá evaluar con mayor precisión el potencial de desarrollo de cada predio y promover proyectos más acordes con las necesidades de la ciudad. De igual forma, las nuevas disposiciones buscan facilitar procesos de densificación que permitan aprovechar mejor el suelo disponible y responder a desafíos como el acceso a la vivienda.
Desde la perspectiva financiera, Daniela Pineda, mencionó el papel que desempeña la banca en la atracción de inversiones y en la instalación de nuevas empresas en la región. Explicó que, más allá del financiamiento, las instituciones financieras pueden contribuir a agilizar procesos operativos fundamentales para los inversionistas, como la apertura de cuentas bancarias y la puesta en marcha de operaciones en México. En este sentido, señaló que contar con instituciones especializadas en comercio exterior y atención a empresas internacionales puede convertirse en un factor clave para fortalecer la competitividad de Baja California frente a otros mercados.
Este es un texto de la edición 158 de la revista Inmobiliare Connect, dale CLIC AQUÍ para descargar.














