Por Mónica Herrera
Como parte de la siguiente mesa de discusión, Elizabeth Zamora, de MEOR; David Muñoz, de Diurna Energy; Sergio Reséndez, de Colliers Monterrey; y Anaid Almaguer, de Corporate Properties of the Americas, analizaron los factores que continúan posicionando a la entidad como uno de los principales destinos de inversión manufacturera en México, así como los desafíos que deberán atenderse para sostener su crecimiento en los próximos años.
Elizabeth Zamora, destacó que el perfil de la inversión que llega a la región ha evolucionado de manera significativa en los últimos años. Si bien históricamente gran parte del capital provenía de Estados Unidos, actualmente se observa una mayor participación de inversionistas asiáticos, particularmente de países como China, Japón y Corea. Esta diversificación refleja el interés de empresas globales por establecer operaciones cercanas al mercado norteamericano y aprovechar las ventajas competitivas de la frontera norte de México.
En este sentido, Sergio Reséndez, señaló que la ubicación estratégica de Baja California continúa siendo uno de sus principales diferenciadores. La cercanía con California permite atraer compañías de alto valor agregado vinculadas a sectores especializados, mientras que la presencia de empresas estadounidenses, canadienses y europeas ha contribuido a consolidar un ecosistema industrial diversificado. Asimismo, destacó que el crecimiento de otros mercados de la región, como Costa Rica y Panamá, representa una competencia saludable que impulsa la innovación y la generación de nuevas oportunidades de negocio.

Uno de los temas centrales del panel fue la infraestructura energética y la capacidad de la región para atender la creciente demanda industrial. David Muñoz, explicó que los retos relacionados con el acceso a la red eléctrica no son exclusivos de México ni de Baja California, sino que también se presentan en Estados Unidos. A su juicio, la principal problemática está relacionada con la falta de certeza regulatoria y con procesos que requieren modernización para agilizar la incorporación de nuevos proyectos.
No obstante, el especialista señaló que existen oportunidades para fortalecer la competitividad regional. Explicó que, en comparación con California, algunos procesos pueden resultar incluso más favorables para los desarrolladores que operan en Tijuana, debido a ventajas en costos, tiempos de implementación y acceso a cadenas de suministro para equipamiento e infraestructura. Además, recordó que el elevado costo de construcción en el mercado estadounidense continúa siendo un factor que favorece la instalación de operaciones en territorio mexicano.
Al abordar las fortalezas que distinguen a Tijuana frente a otros mercados industriales del país, los panelistas coincidieron en que el éxito de la ciudad ya no depende únicamente de su ubicación geográfica. Elizabeth Zamora destacó la consolidación de un ecosistema industrial robusto, respaldado por una fuerza laboral especializada, bilingüe y con experiencia en múltiples industrias. Asimismo, resaltó la presencia de diversos clústeres productivos que han permitido generar conocimiento técnico y cadenas de valor difíciles de replicar en otras regiones.
Por su parte, Sergio Reséndez resumió las ventajas competitivas de Tijuana en dos conceptos: diversidad y competitividad. Explicó que la amplia variedad de sectores industriales presentes en la ciudad ha permitido construir una economía más resiliente frente a los ciclos propios de cada industria. A diferencia de otras regiones altamente concentradas en un solo sector productivo, la diversidad económica de Baja California le permite enfrentar periodos de desaceleración con mayor estabilidad y mantener su atractivo para inversionistas nacionales e internacionales.
Este es un texto de la edición 158 de la revista Inmobiliare Connect, dale CLIC AQUÍ para descargar.













