Por Juan Rangel
El Instituto Municipal de Planeación (IMPLAN) de San Luis Potosí anunció una expansión de la zona industrial al norte de la capital, la cual podría iniciar su desarrollo en enero de 2027.
La propuesta contempla un polígono enfocado en empresas de bajo impacto y centros de distribución con ubicación estratégica y cercanía con el aeropuerto.
De acuerdo con Javier Ernesto Flores Navarro, director del IMPLAN, el proyecto busca acercar las fuentes de trabajo a una zona donde miles de habitantes diariamente deben trasladarse a otros puntos de la ciudad para laborar.
“Tenemos que dar oportunidad de empleo en la región norte para que la gente no tenga que desplazarse”.
Agregó que este nuevo corredor económico dispondrá de accesos rápidos, incluyendo las vías ferroviarias rumbo a Laredo, en una zona cercana al Periférico Norte.
Aunque aún se encuentra en etapas de socialización y análisis para consolidar la propuesta territorial, el proyecto avanza en su ruta administrativa y de consulta ciudadana antes de llegar a su fase definitiva.
“Ya está en el programa, y estamos en consultas con grupos vulnerables, luego vamos a consulta con la población en general. Se presentará el plan con las zonas bien definidas para que lleguen propuestas”.

Expansión industrial generaría mayor presión hídrica sin planeación
El presidente del Consejo Hídrico Estatal (CHE), Jonathan Quintero García, señaló que un nuevo corredor industrial al norte de la ciudad generaría mayor presión sobre el acuífero estatal.
Para el experto, este proyecto podría dejar a la mancha urbana expuesta a emisiones provenientes de ambos extremos del valle.
“Aumentaría la degradación ambiental y los efectos sobre la población que ya padece una deficiente calidad del aire, además de ocasionar un incremento de la especulación inmobiliaria en el área”.
Agregó que la expansión industrial debe hacerse con una visión integral de largo plazo, basada en evidencia científica y en los principios del ordenamiento territorial integral.
“Este impulso hacia el norte no representa una opción conveniente ni sostenible para el futuro de la metrópoli, pues esta zona ya enfrenta una fuerte presión sobre sus recursos naturales, especialmente sobre el agua”.













