Por Juan Rangel
Ampliar naves industriales o adquirir más equipamiento sin ordenar primero la logística interna está generando costosas fugas de capital que comprometen la rentabilidad, advirtió PM STEELE, especializada en sistemas de almacenamiento.
De acuerdo con la firma, el impulso natural ante el incremento de pedidos suele ser la compra o renta de más metros cuadrados. No obstante, expandirse sobre un modelo logístico desordenado solo logra trasladar los mismos vicios, retrasos y sobrecostos a una escala mucho mayor.
“Las ineficiencias de espacio no suelen presentarse como paros totales de producción, sino como pequeños cuellos de botella cotidianos”.
Detalló que materiales que cambian varias veces de lugar antes de ser procesados, áreas de embalaje saturadas o pasillos bloqueados obligan a las empresas a gastar más tiempo y dinero para entregar exactamente los mismos resultados.

Rediseño del espacio: adaptar la infraestructura a la logística real
Para PM STEELE, el mayor riesgo financiero ocurre cuando la distribución física del almacén deja de responder a la realidad con la que trabaja el personal.
“Hay naves logísticas que continúan y otras que han hecho una pausa para revisar costos, compras y comportamiento de la demanda. No todas están creciendo al mismo ritmo”, explicó Manuel Farías, subdirector de Sistemas de Almacenamiento de la compañía.
Cuando una instalación crece pero mantiene trayectos mal planeados, la distancia que deben recorrer los insumos se alarga. El resultado es un efecto dominó que impacta a la línea de producción, la gestión de inventarios y los tiempos finales de distribución al cliente.
Por ello, el rediseño de espacios requiere adaptar la infraestructura a la naturaleza exacta de la mercancía, en lugar de acumular volumen sin criterio:
°Racks selectivos: Para negocios con alta diversidad de productos que exigen acceso directo sin mover cargas contiguas.
°Racks satelitales: Para operaciones que manejan grandes volúmenes de un mismo producto a profundidad, maximizando el espacio útil.
Finalmente, la firma señaló que ampliar la capacidad física es un paso lógico cuando la demanda lo exige, pero sumar metros cuadrados jamás garantizará por sí solo una mejor respuesta comercial.
“Si la logística interna no se ordena primero desde el diseño, el costo de crecer se convertirá en un lastre permanente dentro de la nueva factura operativa de la empresa”.









