A lo largo de 50 años, American Industries se ha consolidado como una empresa mexicana dedicada a facilitar la llegada, instalación y operación de compañías extranjeras que desean fabricar sus productos en México.
En 1976, Luis Lara Armendáriz identificó con claridad el potencial de México para convertirse en un actor clave de la manufactura global. Convencido de esta oportunidad, fundó la compañía desde Chihuahua y presentó una propuesta innovadora para la época: facilitar y respaldar la llegada de empresas manufactureras estadounidenses al país.

Con esta visión empresarial, nació el modelo shelter de American Industries, un esquema de servicios administrativos subcontratados que permite a las compañías extranjeras establecer y operar plantas de manufactura en México de manera ágil y eficiente.
“En la década de los 80, Chihuahua concentraba ya el 36% del empleo maquilador del país. Participamos activamente en el arranque de Fomento Económico de Chihuahua y en el codiseño del primer decreto de la industria maquiladora a nivel federal. Eso nos posicionó como un actor con influencia real en la política industrial del país”, comenta en entrevista para Inmobiliare Connect, Liliana Hernández, CEO de American Industries Group.
Durante los siguientes años, continuaron los cambios. En la década de los 90, con la llegada del Tratado de Libre Comercio, la compañía se alineó a estándares internacionales a través de certificaciones y normas ISO; con esto llegó una oportunidad en la industria aeroespacial francesa, abriendo paso hacia cadenas de valor globales.
American Industries expandió su presencia a Monterrey y se consolidó como uno de los shelters con mayor influencia en México.
“A mediados de los 2000, transformamos nuestro modelo inmobiliario al sumar alianzas con fondos y fideicomisos internacionales, y fuimos parte del impulso para crear el primer clúster aeroespacial del país en Chihuahua. Más recientemente, la ola de nearshoring trajo inversión a parques industriales que habíamos proyectado desde los 80 y 90”.

Durante estas décadas, American Industries ha acompañado a cerca de 300 empresas en su proceso de instalación y crecimiento en México. Su trayectoria se ha distinguido por generar relaciones duraderas basadas en la confianza, la credibilidad y el cumplimiento de sus compromisos, impulsando así el posicionamiento y éxito de sus clientes en el país.
Asimismo, Hernández, expresa que han entendido que “la retención de clientes a largo plazo depende de la ejecución consistente, no de la promesa inicial. Nuestro lema Partner for Success nació precisamente de esa lógica operativa: el éxito del cliente es nuestro éxito”.
Otra pieza fundamental de dicho éxito es la adaptación cultural; muchas compañías llegan a México y enfrentan un entorno regulatorio, fiscal y laboral completamente distinto. “Nuestra función no es solo facilitar la operación; es gestionar esa transición cultural de manera que la empresa pueda enfocarse en lo que sabe hacer: producir”.
“Nuestro trabajo es facilitar que esa visión se materialice en proyectos que permanecen, que generan empleo de calidad y que fortalecen las comunidades donde operan”.

Cambios en el perfil de las empresas que llegan a México
A lo largo de estas cinco décadas, American Industries no ha sido la única que ha cambiado y crecido, también el perfil de las empresas que llegan al país. De acuerdo con Liliana Hernández, hace 50 años, buscaban la eficiencia en costos.
Sin embargo, con el paso del tiempo, esto ha cambiado, ya que operan en sectores de alta especialización como: aeroespacial, dispositivos médicos, electrónica avanzada, componentes automotrices de nueva generación.
“Eran operaciones intensivas en mano de obra, con procesos relativamente sencillos, y su principal motivación era la proximidad geográfica con Estados Unidos. Hoy, no solo buscan costos competitivos; buscan talento calificado, infraestructura de clase mundial, certeza regulatoria y cadenas de suministro integradas regionalmente”.
La CEO de American Industries también menciona que se ve un cambio en el origen geográfico; si bien anteriormente eran compañías de origen estadounidense, hoy en día, atienden a conglomerados de más de 20 países y cuatro continentes, incluyendo japonesas, coreanas, europeas y canadienses.
“La diversificación de las cadenas globales de suministro ha convertido a México en una plataforma de manufactura y exportación para el mundo, no solo para Norteamérica”.

ESG, nuevas expectativas del mercado global
En toda esta transformación, los criterios ESG (por sus siglas en inglés, Environmental, Social, and Governance) han tomado gran relevancia. La mayoría de los clientes muestran mayor interés por las prácticas sostenibles, el impacto en las comunidades y por la trazabilidad en la cadena de valor.
Razón por la que para American Industries, la sostenibilidad es importante. Desde finales de los 90 ha incorporado iniciativas sociales orientadas a mejorar la calidad de vida de las personas que más lo necesitan.
“Hoy, esa visión se traduce en acciones concretas. Nuestro propósito corporativo, Industrial Greatness, our way of living, refleja la idea de que la grandeza industrial se mide en proyectos que permanecen y son exitosos en el largo plazo, en miles de colaboradores que crecen y contribuyen, y en el desarrollo y bienestar de las comunidades donde operamos”.
En cada proyecto desarrollado, se considera el impacto en el empleo local, en la formación de capacidades y en la infraestructura de la región.
“A lo largo de 50 años, las operaciones de nuestros clientes han generado más de 200,000 empleos. Esa cifra no es solo un indicador de negocio; es una medida de nuestro impacto en la vida de las personas”.
Las expectativas en materia ESG han cambiado radicalmente en los últimos años. De acuerdo con la CEO, la industria a nivel global enfrenta retos significativos en materia de descarbonización en la cadena de valor, circularidad, trazabilidad en la cadena de aprovisionamiento y consumo responsable de recursos, particularmente en agua y energía.
En este sentido, su estrategia se centra en la adaptación de su modelo de negocio a las nuevas normas ESG y a las fronteras comerciales sostenibles a nivel mundial.
“Muchos de los principios que hoy se agrupan bajo el marco ESG coinciden con prácticas que hemos mantenido a lo largo de nuestra operación. La diferencia es que ahora existe un lenguaje común y métricas estandarizadas para reportarlas, pero nuestro propósito siempre ha sido fusionar capacidades para generar prosperidad, de crear proyectos que permanezcan y de impactar positivamente en las comunidades. Los estándares ESG simplemente formalizan lo que para nosotros ha sido una forma de vida durante 50 años”.

Ventajas de México para ser el mercado industrial más atractivos del mundo
Liliana Hernández menciona que el país tiene ventajas estructurales que trascienden cualquier ciclo económico o coyuntura política; las más importantes:
- Geográfica: “Compartimos más de 3,000 kilómetros de frontera con el mercado de consumo más grande del mundo. Esa proximidad no se replica”.
- Demográfica: Existe una población joven en edad productiva y con creciente formación técnica y universitaria.
- Red de tratados comerciales: México tiene acceso preferencial a más de 50 mercados a través de acuerdos como el T-MEC, el tratado con la Unión Europea y el CPTPP.
- Madurez del ecosistema industrial: En Ciudad Juárez, Chihuahua, Monterrey, Guadalajara, Querétaro y Guanajuato existen cadenas de proveeduría consolidadas, clústeres sectoriales operando y una cultura industrial que se ha construido a lo largo de décadas.
Uno de los fenómenos más importantes a lo largo de la historia ha sido el nearshoring y la incertidumbre comercial. “Las empresas necesitan opciones cercanas, confiables y con marcos regulatorios predecibles”.
La CEO de American Industries Group destaca que la siguiente etapa del mercado industrial estará definida por la capacidad de las regiones para resolver tres factores críticos: disponibilidad de energía, acceso a agua y formación de talento especializado.
Sumado a esto, señala que en la actualidad no se trata solo de ofrecer a los clientes una nave industrial, sino de brindar un ecosistema completo que tenga infraestructura logística, conectividad, servicios administrativos, una comunidad de proveedores y, sobre todo, certeza para operar.
Entendiendo todo este ecosistema, Hernández destaca que hay diversos sectores que tienen mucha oportunidad en México, entre ellos el aeroespacial, el de dispositivos médicos, el automotriz, la electrónica, de textiles y la manufactura avanzada.
Innovación y competitividad: ¿Qué tipo de espacios demandan?
En entrevista, Hernández explica que la demanda de espacios industriales se ha transformado. Hace 20 años una nave industrial ofrecía lo básico, mientras que hoy en día, los clientes requieren especificaciones técnicas más exigentes:
“Mayor capacidad eléctrica, sistemas de climatización avanzados, pisos de alta resistencia, conectividad digital y espacios que permitan líneas de producción flexibles. Los sectores de alta tecnología necesitan instalaciones que cumplan con estándares internacionales de manufactura”.
Es por eso que en American Industries está transformando la forma en que operan como organización. Han integrado inteligencia artificial en sus procesos, están desarrollando nuevas capacidades digitales y están evolucionando en un modelo organizacional para responder con mayor agilidad a las necesidades de sus clientes.
“A la fecha, hemos desarrollado más de 24 millones de pies cuadrados y atendemos a más de 135 inquilinos en nuestras propiedades. Cada uno de esos proyectos nos enseña algo nuevo sobre cómo diseñar y construir los espacios que la industria del futuro va a necesitar. La innovación la estamos integrando de manera transversal en la operación, no como un área separada, sino como parte del modelo de trabajo”.
Retos que enfrenta el sector industrial mexicano
Liliana Hernández destaca que México tiene una oportunidad histórica con la reconfiguración de las cadenas globales de suministro, pero es importante resolver las problemáticas; una de ellas es la energía.
“La demanda de electricidad de la industria manufacturera está creciendo, y necesitamos una política energética que garantice disponibilidad, confiabilidad y precios competitivos. Sin energía suficiente, no hay expansión industrial posible”.
De igual forma, señala que es clave atender el tema del agua, ya que la disponibilidad es un reto en varias regiones del norte de México, donde se concentra una parte importante de la actividad manufacturera. “Las soluciones tienen que combinar eficiencia en el uso, reciclaje y una planeación hídrica integral”.
Seguido del talento; si bien en el país se forman ingenieros y técnicos, se necesita cerrar la brecha entre lo que las universidades producen y lo que la industria requiere.
“Por último, certeza regulatoria. Los inversionistas internacionales necesitan reglas claras, estables y predecibles. México ha avanzado mucho en ese sentido, pero debe seguir fortaleciendo su marco institucional para competir con otros destinos de manufactura a nivel global”.

Desarrolladoras industriales, pieza clave para el crecimiento económico
La CEO menciona que los desarrolladores industriales tienen una responsabilidad que va mucho más allá de construir naves y administrar propiedades.
“Somos facilitadores del desarrollo regional. Cuando una empresa internacional se establece en una comunidad, el impacto se multiplica: se generan empleos directos e indirectos, se forman cadenas de proveeduría local, se invierte en educación y se mejora la infraestructura”.
En American Industries lo han entendido; Luis Lara Armendáriz no solo trajo compañías a Chihuahua, sino que también impulsó la educación y la infraestructura de la ciudad.
“Un desarrollador industrial genera valor real cuando las capacidades que detona una región (empleo técnico, proveeduría local, infraestructura, etc.) permanecen y se fortalecen independientemente de un proyecto en particular. Ese es el indicador que nosotros medimos”.
Visión para los próximos 50 años
La visión de Liliana Hernández para American Industries es que sea reconocida no solo como una empresa que facilitó la llegada de inversiones a México, sino como una organización que contribuyó a transformar la posición del país en la manufactura global.
“Aspiro a que sigamos evolucionando nuestro modelo de negocio, que continuemos atrayendo industrias que impulsen el futuro, desde la manufactura avanzada hasta los sectores tecnológicos emergentes, y que lo hagamos siempre con la convicción de que la grandeza industrial se construye con personas, con confianza y con una visión que trasciende los ciclos económicos”.
Asimismo, la meta es que la empresa continúe viviendo una década adelante de la industria, como hasta ahora lo ha hecho.
“Nuestro propósito corporativo de Industrial Greatness, our way of living, resume esa dirección: seguir desarrollando la industria en México con un modelo que genere valor para los clientes, para los colaboradores y para las regiones donde operamos”.
Este es un texto editorial de la edición 158 de la Inmobiliare Connect, dale CLIC AQUÍ para descargar.














