México está evolucionando de un turismo tradicional centrado en sol y playa hacia un modelo más sustentable, por ejemplo, Cancún, Los Cabos, Riviera Maya y más zonas del país están preocupados por proteger su biodiversidad.
Si bien este modelo de viaje enfocado en equilibrar el desarrollo económico, el bienestar social y la conservación ambiental ha estado creciendo en el territorio nacional, Israel Osuna Flores, profesor de la Universidad Autónoma Indígena de México (UAM), considera que “sigue siendo insuficiente para alcanzar los objetivos de desarrollo sustentable hacía el año 2030”.
En 2015, 193 miembros de la ONU aprobaron 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para proteger el planeta y mejorar la vida de sus habitantes, la meta para el 2030 está relacionada con el medioambiente, sociedad y personas, economía.
De acuerdo con Osuna Flores, la política turística busca que México esté entre las cinco principales potencias turísticas mundiales mediante un modelo sustentable, inclusivo y territorial equilibrado. Por lo que la apuesta está enfocada en:
– Turismo comunitarios
– Conservación del patrimonio biocultural
– Adopción de energías limpias
– Reducción de huella de carbono
– Participación actividad de pueblos originarios

Top de los destinos turísticos sustentables en México
El profesor de la UAM menciona que los siguientes destinos, que van desde Oaxaca hasta Sierra Gorda, lideran el turismo sustentable en el país, los cuales no dependen de grandes inversiones sino de un cambio en su estrategia para atraer a nuevos visitantes.
“Esta sustentabilidad turística de México apuesta por avanzar desde las raíces, sin poner en compromiso su riqueza natural”.
Pueblos Mancomunados de Oaxaca
Para el especialista es un claro ejemplo de sustentabilidad, sus ocho comunidades zapotecas protegen las 29 mil hectáreas de bosques, además de monitorear la fauna silvestre y restauran el ecosistema degradado.
Tepoztlán, Morelos
A pesar de que la década de los 80’ y 90’ tuvo una presión por los megadesarrollos tuŕisticos, hoy en día es un referente del turismo sustentable, de cultura, espiritualidad y bienestar.
“El 85% de los negocios están en manos de los vecinos para evitar la gentrificación; y la asamblea comunal prohíbe las franquicias comerciales en el centro histórico, restringe las construcciones que superen tres plantas y controla el acceso de vehículos durante el fin de semana”.

Reserva de la Biosfera Sian Ka’an (Quintana Roo)
Desde 1987, esta reserva es Patrimonio Mundial de la UNESCO; las comunidades de Punta Allen y Muyil han creado cooperativas que operan tours de observación de animales, actividades acuáticas o visitas a ruinas arqueológicas.
Para el profesor, la Biosfera Sian Ka’an es la demostración de que la conservación y desarrollo comunitario no son incompatibles. Más bien al contrario. “Cuando las áreas naturales protegidas se gestionan con visión territorial y participación comunitaria auténtica, pueden ser motores de economía verde y justicia social”.
Reserva de la Biosfera Sierra Gorda (Querétaro)
Es uno de los ejemplos más sólidos de turismo sustentable en México impulsado desde lo local y con impacto real en el territorio. Su historia demuestra que la conservación ambiental, lejos de ser un freno al desarrollo, puede convertirse en un modelo viable de economía regional, turismo responsable y gestión del suelo.
En la Sierra Gorda, las familias que conservan sus bosques reciben pagos directos por servicios ambientales, lo que genera ingresos sin necesidad de cambiar el uso de suelo ni recurrir a desarrollos extractivos. A esto se suma una red de 12 centros ecoturísticos comunitarios que ofrecen hospedaje y experiencias de turismo activo, integrando a las comunidades locales en la cadena de valor turística.









