El mercado inmobiliario de la Ciudad de México dejó atrás el comportamiento extraordinario que experimentó tras la pandemia por COVID-19 para entrar en una nueva etapa de mayor estabilidad.
“Hoy el mercado ya no vive los picos de crecimiento que observamos entre 2023 y parte de 2024, pero eso no significa una pérdida de dinamismo. Lo que vemos es una estabilización sobre niveles históricamente altos, muy similares a los registrados después de la pandemia, lo que confirma que la demanda sigue siendo sólida”, explicó Justino Moreno, Head of Accumin Intelligence México, durante el webinar “Mercado inmobiliario en CDMX: Claves del primer semestre y expectativas para el segundo”, organizado por University Tower®.
Este nuevo ciclo está revelando un fenómeno que comienza a transformar las decisiones de compradores, desarrolladores e inversionistas: la oferta de vivienda se está agotando mientras la demanda mantiene un ritmo sostenido.

Retos de la vivienda en CDMX: ¿Cómo está el inventario?
De acuerdo con el experto, uno de los retos más importantes es que cada trimestre hay menos vivienda disponible. Si bien durante el segundo trimestre del presente año se comercializaron poco más de 5,100 unidades verticales, prácticamente el mismo volumen observado un año antes, no hay disponibilidad.
La capital del país cuenta con 18,817 unidades en inventario, una cifra que mantiene una tendencia decente desde finales de 2024. A pesar de que durante el primer trimestre ingresaron 72 nuevos desarrollos, este ritmo continúa siendo insuficiente para compensar la velocidad con la que se absorbe la oferta existente.
“Estamos viendo una combinación muy interesante: menos inventario, menos meses de disponibilidad y una demanda que no desaparece. Cuando eso ocurre, el mercado comienza a generar oportunidades importantes para quienes buscan construir patrimonio a largo plazo”, explicó Enrique Téllez, Co-Director de desarrolladora del parque®.

Sumado a esto, los tiempos para obtener permisos de construcción de proyectos de gran escala pueden extenderse hasta tres años, por lo que la mayor parte de los desarrollos nuevos corresponden a edificios pequeños de entre 10 y 40 departamentos.
El precio promedio de la vivienda vertical en la capital alcanzó los 78,400 pesos por metro cuadrado, con un crecimiento anual cercano al 8%, mientras que en municipios del poniente del Estado de México los incrementos continúan incluso en doble dígito.
Moreno explicó que esto responde a un fenómeno especulativo y más a una corrección natural del mercado. “Los desarrolladores mantuvieron sus precios prácticamente congelados en la pandemia, mientras los costos de construcción aumentaban. Hoy vemos un ajuste más sano, donde el crecimiento de los precios refleja la realidad del mercado y no un incremento desproporcionado”.
Las rentas tradicionales dentro del corredor Reforma mantienen incrementos superiores al 20% anual, mientras que el segmento institucional o multifamily registra niveles de ocupación cercanos al 94 por ciento.
Cuauhtémoc redefine el mapa inmobiliario de la capital
Con 935 unidades vendidas, Cuauhtémoc recuperó el primer lugar en comercialización, desplazando a Benito Juárez como el principal mercado residencial de la capital. Lo anterior, gracias a su conectividad, oferta cultural, servicios, centros de trabajo y vida urbana.
En dicha alcaldía, los corredores de Reforma, Roma y Condesa continúan fortaleciendo su atractivo para quienes buscan vivir en estas zonas como para inversionistas que buscan altivos con alta capacidad.

“Actualmente, las personas privilegian la cercanía y la ubicación. Quieren reducir tiempos de traslado, vivir cerca del trabajo, tener servicios caminando y formar parte de una vida urbana mucho más activa. Ese cambio de hábitos está impulsando nuevamente a corredores como Reforma”, sostuvo Téllez.






