Durante el 2025, Fibra UNO (FUNO) redujo sus emisiones de carbono, trató y reutilizó agua residual equivalente a 232 albercas olímpicas, apoyó a 224 organizaciones sociales y se convirtió en el primer fideicomiso latinoamericano con metas climáticas validadas por la ciencia.
Según su Informe Anual Integrado 2025, a la fecha el fideicomiso en sus más de 600 propiedades consume 14.32 kilovatios-hora de electricidad por metro cuadrado (kWh/m²) al año, menos de la mitad que consumía antes; hace siete años, consumía 66.9 kWh/m².
“Esa reducción del 78.6% en intensidad energética desde 2018 es el resultado de cambiar miles de luminarias convencionales por tecnología LED, modernizar los sistemas de aire acondicionado en sus centros comerciales y edificios de oficinas, e instalar sensores de movimiento y sistemas automáticos de gestión en los edificios, entre otras iniciativas”.
Asimismo, se notificó que han instalado paneles solares fotovoltaicos en inmuebles estratégicos, generando 773,329 kWh de energía limpia propia durante el año.
La meta de FUNO para el 2030 es que el 20% de toda la energía que consuma provenga de fuentes renovables.

Reutilización de agua
El año pasado, el fideicomiso trató 580,570 m³ de agua a través de 66 Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales (PTARs) distribuidas en el portafolio.
“El agua tratada se reutiliza para el riego de jardines y el funcionamiento de sanitarios en los inmuebles, usos que no requieren agua potable. Esto equivale a 232 albercas olímpicas de agua que, en lugar de descargarse al drenaje, vuelven a usarse dentro de los propios inmuebles”.
Desde 2018, su intensidad hídrica se ha reducido un 63.8% por m2 ocupado, por lo que ha alcanzado el 41% del camino hacia su meta de reutilizar el 30% de sus aguas residuales para 2030.
Bonos vinculados a la sostenibilidad
En enero de 2025, la empresa colocó 800 millones de dólares en bonos vinculados a sostenibilidad. En mayo, repitió el ejercicio en el mercado local con una emisión por 12,700 millones de pesos, una de las mayores del sector inmobiliario en la historia reciente de México, con una demanda que llegó a 2.55 veces el monto ofrecido.

Ambas emisiones están ligadas al cumplimiento de metas de certificación sostenible (LEED ® y EDGE) del portafolio.
“En FUNO operamos más que inmuebles. Gestionamos espacios que impulsan el desarrollo, vinculan comunidades y fortalecen la economía del país”, afirmó Gonzalo Robina, Director General Adjunto de FUNO.
Fibra UNO con metas validadas por la ciencia
Desde 2023, la Fibra se convirtió en el primer fideicomiso inmobiliario de México y América Latina en obtener la validación de sus metas climáticas por parte de la Science Based Targets initiative (SBTi), organismo internacional que certifica que las empresas alinean sus compromisos con los escenarios científicos para limitar el calentamiento global a 1.5 °C.
Su compromiso es reducir las emisiones directas e indirectas de gases de efecto invernadero (Alcance 1 y 2) en un 54.6% para 2032 y las emisiones de su cadena de valor (Alcance 3) en un 32.5% en el mismo plazo. Al cierre de 2025, ya lleva un avance del 15.61% en Alcance 1 y 2, con 80,623 toneladas de CO₂ equivalente emitidas, que equivalen aproximadamente a las emisiones anuales de 17,500 autos de pasajeros.
Para reducir aún más, ha instalado 102 cargadores para vehículos eléctricos en 16 de sus inmuebles, y planea llegar a 519 cargadores en 64 propiedades para 2027, con el fin de que sus centros comerciales y edificios de oficinas sean parte de la infraestructura que hace posible la transición hacia la movilidad eléctrica en México.

Impacto social
Durante el año pasado, se ejecutaron 260 iniciativas sociales en sus propiedades, un 35% más que el año anterior, desde ferias de adopción de mascotas y clases de idiomas hasta colectas de alimentos y talleres para adultos mayores.
A través de Fundación FUNO, la empresa aportó 153.5 millones de pesos en financiamiento directo a proyectos sociales, sumadas a las 4,372 donaciones en especie valoradas en cerca de 70 millones de pesos adicionales. En total, las acciones de responsabilidad social llegaron a 3.59 millones de beneficiarios directos y casi 10.8 millones de beneficiarios indirectos durante el año.
En el plano laboral, la empresa reportó 969 colaboradores directos, cero fatalidades laborales en el año, un índice de confianza del 81% entre su plantilla y un 42.68% de mujeres en posiciones de liderazgo.







