La cultura de la prevención es una responsabilidad compartida entre la sociedad y especialistas; en este sentido la sensibilidad, la información y la participación es una solución.
“Se trata de comprender que los desastres no son ‘naturales’ en sí mismos: lo natural es el fenómeno, el desastre ocurre cuando existe vulnerabilidad y falta de planeación”, comentó Mauricio Jessurun Solomou, presidente del XL Consejo Directivo del CICM, en conferencia de prensa.
Asimismo, explicó que la protección civil ha evolucionado hacia un enfoque integral que abarca el antes, el durante y el después de un desastre; y que los estudios claramente señalan que cada peso invertido en prevención puede ahorrar cantidades considerablemente mayores en reconstrucción.
“Más allá del costo económico, la prevención salva vidas, protege comunidades y preserva la confianza social. La reconstrucción repara, la prevención evita el daño”.

¿Qué es un desastre y cómo afecta a la comunidad?
En su intervención, Gerardo Quirarte Pérez, consultor y consejero en temas de Prevención y Protección Civil, informó que un desastre es un acontecimiento natural o provocado por el ser humano, que interrumpe gravemente el funcionamiento normal de una comunidad. Sumado a que genera pérdidas humanas, materiales, económicas o ambientales.
También, el consultor ejemplificó la diferencia entre peligro y riesgo: el primero puede ser un deslave, y se convierte en riesgo cuando se agrega el factor humano, como una población que puede ser afectada.
Es por ello que la gestión integral del riesgo es un tema importante, ya que se puede identificar, reducir y mitigar los riesgos, pero, sobre todo, aseveró, “aprender a convivir con estos”.

Cinco fenómenos que provocan el desastre
De acuerdo con lo informado por Quirarte Pérez, existen cinco fenómenos de los cuales dos son naturales y tres antropogénicos.
– Natural – Hidrometeorológicos: huracanes, sequías inundaciones
– Natural – Geológicos: sismos, volcanes
– Antropogénico – Químico-tecnológicos: materiales peligrosos, explosiones
– Antropogénico – Sanitario-ecológicos: contaminación, epidemias y pandemias
– Antropogénico – fenómenos socioorganizativos: son conglomeraciones de personas y movimientos masivos con diferentes riesgos (deportivos, culturales, religiosos, políticos, entretenimiento, turísticos, antros, terrorismo)
Ante todos estos desastres, Quirarte Pérez presentó un decálogo de retos y recomendaciones prácticas: mantenerse bien informados con fuentes confiables; transitar de una cultura de reacción a una de prevención; desarrollar cultura de autoprotección; utilizar conocimiento para tener entornos más seguros; mejorar condiciones ambientales; ser parte de los cambios positivos; observar condiciones de seguridad en eventos masivos; controlar lo que sí podemos, lo que no, estar atentos; prepararse para el peor escenario, deseando el mejor; y siempre buscar ser parte de la solución, no del problema.















