Una de las decisiones más importantes en la vida es comprar una vivienda, ya sea para habitar o de inversión, por eso es fundamental revisar toda la documentación para evitar problemas y un fraude inmobiliario.
Durante este proceso se conoce la situación legal de la propiedad, ya que se identifica si existen gravámenes, adeudos, inconsistencias o riesgos que puedan afectar la compraventa.
Kallify destaca que la revisión de documentos ayuda a determinar con mayor certeza si el inmueble realmente está en condiciones de venderse o adquirirse.
Hay que destacar que “no todas las propiedades se revisan igual. La dictaminación jurídica de una vivienda nueva tiene prioridades distintas a la de una vivienda usada, porque los riesgos también son diferentes”, comentó Diana Sandoval, directora general de Kallify.

Vivienda nueva: ¿Qué documentos a revisar?
Cuando se compra una vivienda nueva, por lo general en la operación se involucra a un desarrollador. En estos casos, la revisión jurídica se enfoca principalmente en confirmar la legalidad del desarrollo y legitimidad de quién lo comercializa.
– Revisión de permisos y licencias: Es importante verificar que la construcción cuente con las autorizaciones correspondientes, como licencias de obra, permisos emitidos por la alcaldía o municipio, constancia o autorización de uso de suelo aplicable.
– Propiedad de terreno: Fundamental revisar que el terreno sobre el cual se construye o se edificó pertenezca legalmente a la desarrolladora y que no exista gravámenes o situaciones jurídicas que puedan afectar la operación.
– Régimen de propiedad de condominio: Ayuda a determinar la estructura legal del inmueble y las reglas que lo rigen.

desde el inicio de cualquier compraventa. Foto: Magnific
Vivienda usada: ¿Qué documentos revisar?
Al comprar una vivienda usada se tiene en cuenta que ya existe un historial previo que puede arrastrar incidencias jurídicas, registrales, fiscales o incluso judiciales.
– Cadena de titularidad: Revisar la historia de propietarios del inmueble es indispensable, ya que permite detectar posibles problemas de sucesión, transmisiones irregulares, inconsistencias en la titularidad o incluso operaciones que requieran una mayor validación documental.
– Gravámenes y adeudos: Al momento de comprar una vivienda se debe revisar hipotecas, embargos, adeudos de predial, de agua u otras cargas que puedan afectar a compraventa.
– Estado registral: Es fundamental confirmar que la propiedad esté correctamente inscrita en el Registro Público de la Propiedad y que no existan anotaciones preventivas, limitaciones o incidencias que deban aclararse.
– Juicios o litigios pendientes: Algunos inmuebles usados pueden estar relacionados con procesos judiciales, como herencias, divorcios, conflictos entre copropietarios o demandas. Este tipo de antecedentes requiere especial atención, ya que puede impactar la viabilidad de la operación.
– Copropiedad: Verificar si existen copropietarios, cónyuges u otras personas cuyos derechos deban considerarse para autorizar la venta de forma válida.















