Por: Mónica Herrera
En un entorno inmobiliario donde la especialización es la clave de la rentabilidad, la hotelería en México atraviesa una transformación profunda que exige decisiones basadas en datos. De acuerdo con Juan Pedro Saenz-Diez, Vicepresidente de Hotelería de CBRE México, esta evolución ha sido el motor para consolidar a la firma como un aliado estratégico integral a través de la Plataforma de Hotelería de CBRE.
Una herramienta, robusta y la más completa del país, que permite acompañar al inversionista en cada fase del ciclo inmobiliario, transformando información compleja en una hoja de ruta clara para maximizar el valor y la longevidad de los activos.
El éxito de esta plataforma reside en su capacidad de anticipación. Gracias a un equipo de Market Research, CBRE facilita la toma de decisiones estratégicas al identificar tendencias antes de que el mercado las absorba. Esta visión se complementa con el área de Avalúos, la más experimentada de México, que no solo determina el valor de las propiedades principales del país, sino que robustece la capacidad de financiamiento y la toma de decisiones internas de los clientes.
Al integrar la experiencia técnica de Turner & Townsend para temas de construcción y mantenimiento, CBRE cierra el círculo de asesoría con el área de Brokerage y consultoría, y el equipo de Asset management Hotelero quien facilita el seguimiento de los presupuestos y la operación, garantizando que el activo mantenga su competitividad desde la primera piedra hasta su estabilización o venta.

VISIÓN INTEGRAL Y MAXIMIZACIÓN DEL VALOR
Esta visión integral es especialmente crítica al tratar con los llamados Trophy Assets. Saenz-Diez explica que estas propiedades de alto valor operan bajo una lógica distinta, ya que su componente patrimonial a largo plazo las hace menos dependientes del ciclo inmediato, atrayendo a inversionistas que buscan seguridad en activos difícilmente replicables.
“Lo importante es entender que los Trophy Assets pueden atraer a clientes menos interesados en maximizar retorno y si en entrar en proyectos más seguros y estables, en propiedades difícilmente replicables y por ello menos ligadas a la rentabilidad inmediata”, explica en entrevista para Inmobiliare Connect.
Sin embargo, la rentabilidad real no se limita a métricas de ocupación o tarifa diaria; depende de una selección detallada del socio operador o “bandera” que mejor comprenda el activo y de un plan de Capex disciplinado que proteja el flujo de caja ante volatilidades como el tipo de cambio o factores ambientales.
“Hay que ayudar a los operadores a que bajen los costos de operación sin afectar a la experiencia del huésped. Cada vez vemos más casos donde el SDR y la ocupación del hotel son óptimos, pero los gastos de gestión se llevan gran parte del beneficio esperado”.
Con respecto al apetito por inversiones en el sector, el Vicepresidente de Hotelería de CBRE México, apunta que a nivel nacional se observa un mayor interés, principalmente por inversionistas que buscan diversificar sus portafolios y no depender únicamente de activos industriales, de oficinas o retail.
A este escenario se suma el encarecimiento del crédito, a lo que Saenz-Diez explica que el financiamiento tradicional vía bancos o fondos de deuda Mezzanine se mantiene robusto, especialmente en destinos de playa, ciudades fronterizas y la Ciudad de México. Mientras que instrumentos como la bursatilización de activos o bonos siguen siendo poco habituales, el capital tradicional mantiene un apetito vigente por el mercado hotelero mexicano.
En un mercado que migra hacia esquemas asset-light, la firma se posiciona como el puente necesario entre propietarios, fondos y operadores para garantizar que cada peso invertido genere valor a largo plazo.
“Creemos que el mercado mexicano necesita potenciar las marcas operadoras independientes de las Banderas hoteleras, ya que de esta manera se aprovechan al 100% el poder de las Banderas en el diseño de nuevas marcas y su canal comercializador y por otro se optimiza la gestión de los activos”.
BRANDED RESIDENCES, DESTINOS Y TENDENCIAS DEL MERCADO HOTELERO PARA EL 2026
El mapa de inversión en México muestra oportunidades claras en destinos de playa consolidados como Quintana Roo, Puerto Vallarta-Riviera Nayarit y Baja California Sur, los cuales siguen siendo los más atractivos. Mientras tanto, plazas como Ixtapa-Zihuatanejo, Puerto Escondido, Puerto Peñasco o Huatulco van en dirección a un turismo ligado al desarrollo residencial.
Una tendencia en estos destinos que cada día toma más fuerza es el auge de las Branded Residences, un activo que cometa, es una óptima decisión de inversión ya que minimizan el equity necesario para el proyecto, adelantan la obtención de retornos y maximizan el precio de renta.
De acuerdo con el Market Research de CBRE, una unidad asociada a una marca de lujo puede venderse hasta un 30% por encima de un producto sin marca. Sin embargo, se trata de productos muy específicos por lo que deben seleccionarse mercados concretos, precios y apetito de los mismos.
“En México probablemente los destinos más favorables para este tipo de inversión sean la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey y los destinos de playa”.
EL ROL DE LOS CRITERIOS ESG
En este proceso de institucionalización, los criterios ESG (Ambientales, Sociales y de Gobernanza) comienzan a ganar terreno en la estructuración financiera. Aunque el mercado aún muestra opiniones divididas, CBRE integra estos factores en la toma de decisiones y valuación, entendiéndolos como un componente de resiliencia.
Este es un texto de la edición 156 de la revista Inmobiliare Connect, dale CLIC AQUÍ para descargar.







