Por Juan Rangel
La Ciudad de Buenos Aires (Argentina) anunció la creación del Distrito de Inteligencia Artificial (IA), una apuesta estratégica para transformar el microcentro en un nuevo polo tecnológico.
El plan combina incentivos fiscales, regulación flexible y atracción de talento con el objetivo de captar empresas que operan en la frontera de la innovación, desde robótica avanzada hasta computación cuántica y vehículos autónomos.
Durante el Forbes IA Summit Total Disruption, el subsecretario de Inversiones, Augusto Ardiles, indicó que con la aprobación de este proyecto, la capital se convertirá en la primera “ciudad sandbox” de la región.
Será un entorno urbano donde puedan probarse tecnologías emergentes en condiciones reales, indicó el funcionario durante la presentación.
Entre los objetivos más ambiciosos, destacó la posibilidad de albergar una computadora cuántica fuera de países como Estados Unidos, Suiza o China.

Beneficios fiscales potenciarán interés por Distrito de Inteligencia Artificial
Ardiles detalló que el principal atractivo que ofrecerá el Distrito de Inteligencia Artificial para las empresas extranjeras será un esquema agresivo de beneficios fiscales.
“Las firmas vinculadas a IA y robótica que generen valor tecnológico estarán exentas de impuestos clave como Ingresos Brutos, sellos y ABL”.
Cabe destacar que esta iniciativa toma como antecedente el Distrito Tecnológico de Parque Patricios, que desde su creación en 2009 ha logrado atraer a más de 300 empresas del sector tecnológico, proptech e innovación.
Además de los incentivos económicos, señaló que el capital humano de Buenos Aires es otra ventaja competitiva que las firmas e inversionistas aprovecharán.
Finalmente, remarcó la importancia del enfoque regulatorio flexible, pensado para acompañar la velocidad de innovación.
“La idea es habilitar pruebas que hoy todavía son incipientes en entornos urbanos, como el uso de drones para transporte o el testeo de vehículos autónomos”.















