Por: Juan Rangel
A pocos meses de iniciar la Copa Mundial de la FIFA 2026, expertos en ingeniería advierten que la preparación de los estadios en México enfrenta un desafío de máxima prioridad, principalmente en temas de infraestructura frente a cargas masivas.
De acuerdo con Felipe Martinez, CEO de Huella Estructural, los inmuebles destinados a este evento internacional deben garantizar la integridad estructural de los estadios ante los saltos masivos y sincronizados de los aficionados.
“En 2018, el Servicio Sismológico Nacional registró un sismo artificial en la Ciudad de México tras el gol de Hirving Lozano”, comentó el experto.
Martinez señaló que esto evidencia que celebraciones masivas pueden generar señales sísmicas medibles, además, confirma que las sedes son estructuras dinámicas sometidas a cargas variables y sincronizadas.
Las vibraciones inducidas por multitudes pueden ubicarse en rangos de frecuencia de entre 2.0 y 5.0 Hz, según datos del Seismology Research Centre durante eventos masivos australianos en 2025.

Monitoreo dinámico como respuesta a la seguridad
Frente a este riesgo y la fatiga de los materiales, la implementación de monitoreo dinámico en tiempo real se perfila como una exigencia técnica urgente para asegurar la resiliencia de la infraestructura durante la justa deportiva.
Esta tecnología permite medir variables como aceleraciones, desplazamientos y frecuencias de vibración, generando datos objetivos sobre el estado de una estructura.
“Para estadios, esto es especialmente relevante porque las cargas humanas son dinámicas, rítmicas y pueden sincronizarse, generando fenómenos como amplificación o resonancia”, explicó Martínez.
En México, la normativa es particularmente estricta: el Reglamento de Construcciones de la capital establece criterios de diseño sísmico, supervisión y responsabilidad estructural avalados por corresponsables en seguridad estructural.
Dichas disposiciones, reforzadas tras el Terremoto de México de 1985, obligan a que toda edificación cumpla con estándares rigurosos de resistencia, ductilidad y comportamiento dinámico.
Sin embargo, el cumplimiento normativo no elimina el riesgo asociado al envejecimiento de las estructuras, al uso intensivo ni a las variaciones entre diseño y ejecución.
“Hoy el reto no es solo construir bien, sino entender cómo se comportan las estructuras en tiempo real”, detalló Martínez.

Tendencias en estadios
A nivel internacional, estadios como el San Siro (Italia) o el Estadio do Dragão (Portugal) han implementado sistemas de monitoreo en tiempo real, lo que permite evaluar el comportamiento de gradas durante partidos y conciertos.
En China, el Estadio Nacional “Nido de Pájaro” utiliza redes inalámbricas de sensores para medir parámetros estructurales y ambientales, consolidando una tendencia global hacia la instrumentación de infraestructuras críticas.
“El monitoreo estructural ofrece visibilidad continua sobre el comportamiento de una infraestructura. Durante el Mundial, esto se traduce en seguridad para millones de personas y en la continuidad operativa de instalaciones clave”.















