Por: Juan Rangel
La arquitectura en México llegó a un punto de inflexión donde el diseño de la unidad habitacional ya no es suficiente, afirmaron expertos del sector inmobiliario, financiero, urbanístico y gubernamental del país durante el foro Liga Inmobiliaria.
Horacio Urbano, CEO de Liga Inmobiliaria, indicó que la calidad de vida ya no depende de la construcción de un inmueble, sino del desarrollo urbano, es decir, su capacidad para articularse con la movilidad, los servicios públicos y la infraestructura.
“El concepto ha evolucionado y ya no sólo depende de la construcción, sino de factores como asequibilidad, financiamiento y capacidad institucional para generar ciudades más ordenadas y sostenibles”.
Por su parte, el subsecretario de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), José A. Iracheta Carroll, enfatizó que la falta de una política de suelo robusta generó la expansión de las ciudades hacia las periferias.
Esto generó asentamientos irregulares y encareciendo la infraestructura. Dejemos de hablar solamente de vivienda y comencemos a hablar de ciudad”, puntualizó.

Liga Inmobiliaria advierte la necesidad de nuevos instrumentos regulatorios
Jorge Gordon, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (CANADEVI) Valle de México, advirtió que en zonas de alta demanda se ha vuelto complicado construir vivienda asequible.
Se necesitan nuevos instrumentos regulatorios y normativos que permitan hacerlo rentable y viable para los desarrolladores. “Las normas tienen que evolucionar junto con las ciudades.
Añadió que hoy existe voluntad para construir vivienda asequible, pero no el sector no cuenta con los instrumentos para hacerlo viable.
Leopoldo Hirschhorn, presidente de Grupo HIR, agregó que la falta de instrumentos regulatorios actualizados empuja a la población hacia la autoconstrucción, proceso que hoy representa el 60% de la vivienda generada en el país.
“La vivienda no es el problema, sino parte de la solución. El reto exige creatividad, coordinación y nuevos esquemas para responder a una demanda que sigue creciendo”, comentó.
Finalmente, Miguel Lozano, CEO de Casas ARA, afirmó que para resolver este problema, el desarrollador debe evolucionar hacia la de un gestor de comunidades.
“No construimos viviendas, construimos ciudades. La vivienda genera empleo, inversión, paz social y mejores condiciones de vida para las familias”.















