Debido al cambio climático y a la falta de viviendas, las casas prefabricadas pueden ser una opción innovadora y eficaz.
En Europa este tipo de unidades ha superado los 34 mil millones de dólares en 2025 y se espera que supere los 47 mil millones en 2030, según datos de la consultora internacional Mordor Intelligence.
Las casas prefabricadas son viviendas cuyas cubiertas, muros y suelos se producen en un entorno de fábrica, y después se trasladan hasta el terreno elegido para su ensamble. Este tipo de unidades también son una opción para enfrentar el cambio climático.
“En Latinoamérica, la construcción prefabricada se perfila para un crecimiento transformador. La urbanización, la resiliencia climática y la asequibilidad requieren soluciones externas de alta calidad, que fomenten la adopción de paneles de madera, estructuras de acero de calibre ligero, paneles modulares e impresión automatizada de hormigón”, concluye el informe ‘La construcción prefabricada en Latinoamérica 2025’.

Tipos de casas prefabricadas
Las viviendas prefabricadas se dividen principalmente por su método de construcción, así como por sus materiales.
De acuerdo con María Piqueras Blasco, arquitecta y profesora en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Edificación de la Universitat Politècnica de València, el sistema modular se construye en módulos completos dentro de una fábrica y luego se transporta para su montaje final en el emplazamiento; mientras que la de paneles se fabrican muros, forjados y cubiertas que se ensamblan en obra.
Los tres principales materiales de este tipo de unidades son: madera (material renovable y sostenible), hormigón (ofrece resistencia y durabilidad), acero (crear el armazón de la casa) y sistemas mixtos, con todos los materiales anteriores.
“El nivel de sostenibilidad en la construcción prefabricada es, en general, alto y existen múltiples estudios que lo demuestran, ya que se utilizan procesos industriales más controlados que reducen residuos y optimizan el uso de materiales. Además, el montaje en obra es más rápido y limpio, con menor impacto sobre el entorno y un consumo energético inferior al de la construcción tradicional”.

Ventajas de las casas prefabricadas
– Reducción de los plazos de construcción
– Mayor control de costo
– Calidad más homogénea
– Menos impacto ambiental
Sin embargo, también ofrece algunos retos importantes, entre ellos:
– Menos flexibilidad para realizar cambios
– Posibles limitaciones de diseño
– En ciertos casos, dificultad con el financiamiento
Muchas personas perciben estas casas “como de menor calidad, durabilidad y valor de reventa que las casas convencionales”, según se recoge en el estudio del investigador Sunai Kim, de la Universidad Politécnica Estatal de California. En el estudio también se señaló que hay una falta general de formación técnica para diseñar, financiar, supervisar y construir estas viviendas.













