Por Juan Rangel
El drenaje profundo en el Valle de México tiene más de cinco décadas de operación en condiciones extremas, por lo que requiere inversión, ampliación y mantenimiento, afirmó el Colegio de Ingenieros Civiles de México (CICM).
Jesús Campos López, presidente del XLI Consejo Directivo del CICM, comentó que este servicio prioritario es sometido cada año a la presión de grandes volúmenes de agua.
“Esta situación ha puesto a prueba los límites del sistema, lo que obliga a reflexionar sobre la resiliencia de la infraestructura y la urgencia de planear su mantenimiento”.
Citlalli E. Peraza Camacho, directora general del Organismo de Cuenca Aguas del Valle de México OCAVM-CONAGUA, dio a conocer que la lluvia de la noche del 28 y madrugada del 29 de junio es hasta el momento la mayor lluvia del 2026.
De acuerdo con la funcionaria, fueron 70 millones de metros cúbicos (m3), equivalentes a 39 veces el Estadio Banorte.
Hasta antes de esos días, se tenía registrada la del 19 de junio como la mayor lluvia del año, con 49.34 millones de m3; 12 de junio, con 39 millones; 6 de junio, con 42 millones; 12 de mayo, 49 millones, y 11 de mayo, con 42 millones de m3.

Hundimientos en la capital alertan atención del drenaje profundo
Campos López alertó que un factor que debería llamar la atención en el desempeño del drenaje profundo son los hundimientos del Valle de México.
“La compactación de las arcillas lacustres, aceleradas por la sobreexplotación del acuífero, ha reducido de forma sostenida los gradientes hidráulicos del sistema. Esto disminuye su capacidad y exige una adaptación permanente en su operación”.
Puntualizó que, en una megalópolis que importa y desaloja el 30% de su agua desde las cuencas externas, la recirculación local de este recurso representa una oportunidad estratégica que el nuevo modelo de gestión tiene que incorporar.

Reglamentos previenen inundaciones en la ciudad
Al exponer el Protocolo de Reglas de Operación de este rubro, Peraza Camacho explicó que son reglas muy específicas, de la que forman parte 42 de las más de 76 estructuras.
“Este protocolo se activa cuando en promedio las estaciones meteorológicas de cuatro zonas suman 8.0 milímetros de lluvia. En caso de que este protocolo no funcionara, pues tendríamos inundaciones de hasta cinco metros”, advirtió.
La funcionaria agregó que cada año, la CONAGUA realiza desazolves en los ríos y sus puntos más críticos y precisó que este año tuvo una inversión de 312 millones de pesos para desazolve que rondará los 750 mil m3 en 68.4 kilómetros.














