Una fuga de gas puede ser peligrosa si no se detecta a tiempo. En la Ciudad de México en promedio se registran 11 incidentes diarios, lo que equivale a cerca de cuatro mil eventos al año que van desde explosiones hasta incendios, según el Gobierno de la CDMX. En este sentido, la ubicación estratégica de los detectores de fugas de gas es crucial.
La colocación de detectores de gas en áreas de riesgo, como cocinas o áreas industriales, puede ayudar a identificar posibles fugas antes de que se conviertan en un problema grave.

Según Naturgy, hay que recordar que los gases inflamables más comunes son: metano, propano y butano, que se utilizan tanto en aplicaciones industriales como domésticas.
Metano (CH4): Principal componente del gas natural, se utiliza en la calefacción, cocina y combustible en vehículos.
Propano (C3H8), gas LP: Se utiliza en algunos cilindros de gas para cocinas y calefacción, especial en áreas sin acceso a gas natural.
Butano (C4H10), gas LP: Es similar al propano, se utiliza en encendedores, estufas portátiles y otros dispositivos.
Gas Natural y LP: Dónde colocar los detectores de gas
Contar con un detector de gas es una de las mejores decisiones, pero es importante determinar su ubicación. “Si no lo pones en el lugar adecuado, puede que no cumpla su función y no te avise a tiempo en caso de una fuga”, destacó la empresa Garza.
En este caso, hay que recordar que el gas LP es más pesado que el aire, acumulándose en el suelo, mientras que el gas natural es más ligero y sube al techo.
“Los gases más ligeros, como el gas natural y el metano, tienden a subir. Por lo tanto, deberías colocar tu detector cerca del techo. Por otro lado, si usas propano o LPG, que son más pesados, colócalo más cerca del suelo”.

Garza también mencionó cuáles son los lugares en donde no poner los detectores de gas, que son zonas obstruidas y ambientes húmedos, ya que se puede obstaculizar el fluido del aire y afectar su rendimiento. Además la humedad puede interferir con su funcionamiento y disminuir su vida útil.
Asimismo, es importante revisar el funcionamiento regularmente, cada seis meses para verificar que todo esté en orden.








