Hoy en día, inversionistas, clientes y organismos internacionales piden a las empresas pruebas documentadas de su reducción de emisiones. Para esta situación, los Certificados de Energía Limpia (IRECs) pueden funcionar como evidencia con la cual se garantiza trazabilidad y transparencia.
De acuerdo con Ximena Cantú, ESG Officer de Energía Real, se trata de una herramienta para acreditar el uso de energía renovable y cumplir con los criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) ante auditorías de sostenibilidad.
“Para demostrar que su consumo eléctrico proviene de fuentes limpias, las industrias pueden recurrir a estos certificados. Cada IREC representa 1 MWh de energía renovable generada, sin necesidad de modificar la infraestructura o los contratos de suministro eléctrico”.
Es importante agregar que los IRECs son complementarios a soluciones como la Generación Distribuida, el Suministro Calificado (MEM) y sistemas de almacenamiento de energía (BESS). Esto posibilita el diseño de estrategias energéticas integrales y verificables.

Adopción de IRECs facilita acceso a financiamiento verde
Según Cantú, la adopción de IRECs ha crecido entre empresas que buscan fortalecer sus reportes de sostenibilidad y mejorar su acceso a financiamiento verde.
Aunque muchas empresas mexicanas consumen energía limpia mediante contratos de suministro, instalaciones propias o programas de eficiencia, enfrentan dificultades para comprobarlo ante estándares internacionales, como:
- Carbon Disclosure Project (CDP)
- Greenhouse Gas Protocol (GHG)
- Global Reporting Initiative (GRI)
“La falta de documentación verificable puede traducirse en pérdida de competitividad en licitaciones o cuestionamientos reputacionales por parte de clientes globales”.
Afirmó que la transición energética avanza, pero aún existen brechas entre lo que las empresas hacen y lo que pueden demostrar. “Los IRECs ayudan precisamente a cerrar esa distancia, pues son reconocidos a nivel internacional y compatibles con los principales marcos y estándares”.
Finalmente, compartió que estos certificados también permiten comprobar, de forma trazable, la reducción de emisiones de Alcance 2.
“Estas van relacionadas con electricidad adquirida y consumida, en línea con el GHG Protocol, el estándar global más utilizado para medir y reportar emisiones de gases de efecto invernadero”.











