El municipio de Monterrey (Nuevo León) aprobó ceder tres hectáreas de su territorio a San Nicolás para la construcción del nuevo estadio de Tigres, el cual finalizará su construcción en cinco años, según estimaciones.
Se trata de un proyecto liderado por la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), la empresa Cemex y el Club Tigres.
Dicho acuerdo quedó formalizado en el Congreso del Estado, tras la firma de los alcaldes Adrián de la Garza (Monterrey) y Daniel Carrillo (San Nicolás) sobre la modificación de límites territoriales entre ambas ciudades.
“Se trabajó en los límites y una nueva limitación, indispensables para ahora sí iniciar la construcción del estadio de los Tigres de la UANL”, señaló De la Garza.
Además, el mandatario aclaró que la derrama económica que va a generar durante su construcción, así como cuando ya esté en operación, será importante para Monterrey, principalmente por los eventos externos.
“No solamente hablamos de los juegos de la UANL, sino que será un estadio con muchas facetas, actividades, diferentes deportes, inclusive espectáculos y muchos otros tipos de actividades”, añadió.

Construcción del estadio de Tigres incluirá trabajos de infraestructura
En el marco del anuncio, Carrillo comentó que, tras el acuerdo, vendrá la integración de las tierras de la Universidad.
Agregó que también se trabajarán en mejoras de infraestructura y adecuaciones, dando prioridad a una mejor movilidad en la entrada al estadio.
“Estamos hablando de más o menos mil 500 metros lineales, aproximadamente unos 30 mil metros cuadrados”.
Respecto al diseño, Carrillo aclaró que la propuesta de la empresa mexicana Juego de Pelota y presentada en enero de 2022, quedó desechada.
“Ya ha habido trabajos previos, sabemos que van avanzados, evidentemente hay un tema de discrecionalidad con el diseño”.
Por su parte, De la Garza compartió que el cambio de promotor ya es un hecho, pues se trata de algo serio, firme y tangible.











